Innovación, desarrollo económico y gurús.

“Sugerencias para mejorar el modelo productivo basado en la innovación”

Hoy un grupo de personas a las que aprecio y respeto me han invitado a una reunión de su partido político, en la que un economista famoso, de esos que salen en la tele, nos ha preguntado a un grupo de personas relacionadas con la innovación empresarial ideas acerca de cómo se podría mejorar el programa económico del partido para el que trabaja. No ha terminado bien.

A estas alturas del cuento uno ya no está para monsergas, y cuando escucho según qué cosas, me inunda la “malafollá” tan característica y famosa de la ciudad en la que vivo, Granada. Y aprovechando el plus de motivación que siempre otorga el cabreo, he decidido robarle horas al sueño y transformar esta situación en algo constructivo, escribiendo sobre un tema que me ronda la mente hace mucho tiempo: ¿qué podría hacerse para mejorar el modelo económico y productivo actual?

Empezaré explicando el razonamiento de este señor, por reflejar bastante bien el pensamiento de la clase política no sólo de este partido, sino de la mayoría de partidos de centro y derecha. En los de izquierda no entro, no por compartirla más, sino porque daría para otro artículo, probablemente más furibundo aún.

Según este caballero, las multinacionales innovan mucho, por lo que generan más riqueza y pueden pagar más a sus trabajadores, lo cual es bueno para la economía. Nuestro país tiene pocas multinacionales, así que hay que crear más. Cómo la máquina de hacer multinacionales ahora está estropeada, pues dice que hay que aupar a las empresas medianas para que se conviertan en multinacionales y paguen más. A las pequeñas ya si eso, palmaditas en la espalda. Y crédito, que eso siempre va bien (avalado por sus bienes personales, of course, no cómo el de las grandes empresas).

No voy a describir el razonamiento porque sería menos políticamente incorrecto de lo que ya he sido esta mañana, y cómo he dicho, aprecio mucho a las personas que con toda su buena fé me invitaron (me temo que por última vez). Y cómo uno se esfuerza en ser fiel a su palabra, aquí van mis sugerencias de mejora.

Cómo mejorar el actual modelo productivo, apostando por la innovación empresarial. 

El modelo productivo de la innovación tiene cuatro actores, universidad, capital, PYME innovadora y gran empresa. Estos son las cuatro cuerdas que hay que afinar para mejorar la melodía, y cada una tiene sus problemas y soluciones.

 

            1. CAPITAL. 

Invertir en empresas innovadoras es arriesgado. Mucho. La mayoría fracasan, y el capital lo sabe. Por eso invierten sólo en empresas de alto potencial de crecimiento, y en el caso de mercados pequeños que limiten ese crecimiento cómo es España, sólo invierten en empresas que ya sean rentables.

Problemas.

Esta forma de proceder en España deja a la mayoría de la innovación por debajo del radar, puesto que la rentabilidad de una empresa tiene más que ver con su capacidad comercial que con su potencial innovador o disruptivo. En España, la mayoría de tecnología altamente innovadora no llega al mercado, se queda en los laboratorios. Esto hace que la mayoría del capital se quede sin invertir, puesto que arriesga mucho, y si tiene éxito, tributa mucho también.

Soluciones.

Hay que recompensar la inversión en I+D. Si los beneficios obtenidos de la venta de empresas de I+D tributaran muy poco y pudieran retornar a su país de origen, sería mucho más apetecible tomar esos riesgos. Nosotros nos quedaríamos con los trabajos hiper cualificados y los sueldos, los impuestos relacionados con la actividad, la innovación y el capital humano, y ellos con su beneficio.

 

         2. UNIVERSIDAD. 

Actualmente un profesor de universidad que monte una spin-off para transferir conocimiento tiene muchísimas pegas. Aquellos que optan por no montar empresas sino transferir conocimientos a empresas privadas, facturando desde la Universidad, no lo tienen mucho mejor. Y los que se dedican a investigar, igual.

Y si hablamos de la Universidad en si misma y sus organismos de comercialización de resultados, las OTRIs (Oficinas de Trasferencia de Resultados de Investigación), vemos que la mayoría se encuentran en condiciones lamentables, con poco personal, precariedad laboral, escasez de recursos, etc.

Problemas.

Para empezar, un profesor no puede tener más de un 10% de las participaciones o acciones de una spinoff, salvo que la Universidad participe en el capital de la empresa (algo muy complejo, delicado y a menudo desaconsejable).

Aquellos que realizan transferencia de conocimientos a empresas a través de contratos, se enfrentan con serias limitaciones en cuanto a la contratación de personal para desarrollar estos trabajos.

Y los valientes que se dedican a la investigación y generación de nuevos conocimientos, no ven reducida su carga lectiva ni burocrática, teniendo prácticamente que doblar su jornada.

Soluciones. 

  • Eliminar el tope de porcentaje de la empresa que puede tener un profesor.
  • Facilitar el emprendimiento garantizando la vuelta al puesto de trabajo en idénticas condiciones si se piden excedencias.
  • Permitir la contratación de personal investigador y administrativo, siempre que lo financie el propio Departamento con sus recursos propios (los que sea capaz de generar)
  • Disminuir la carga lectiva (o eliminarla voluntariamente) a aquellos profesores capaces de captar millones de euros en proyectos en proyectos de I+D o en contratos empresariales.
  • Dotar a las OTRIs de recursos propios, dignificando su labor y enfocándolas a la transferencia y comercialización de su oferta.

     

       3. PYMES INVESTIGADORAS

Las PYMES dedicadas a la I+D+i, spinoffs universitarias y startups tecnológicas en su mayoría, son la parte más débil de toda la cadena. Son ellas las que asumen los riesgos más elevados, y las pocas que tienen éxito suelen ser fagocitadas rápidamente por empresas mayores que las compran, por lo que se interrumpe la cadena de crecimiento y creación de empresas medianas competitivas.

Problemas.

Muchos y variados. Endeudamiento avalado personalmente y dramas personales en caso de fracaso, altísimas tasas de fracaso debido a la escasez de liquidez, inexistencia de canales de comercialización para productos y tecnologías novedosos, gran dificultad para patentar sus descubrimientos por los elevados precios de las patentes y el tiempo medio necesario para llevarlas al mercado, etc. etc.

Soluciones.

  • Facilitar la inversión en estas empresas por parte del capital, cómo hemos indicado antes.
  • Acceso a crédito sin avales personales bajo ciertas circunstancias (informes de potencial de mercado avalados por expertos cualificados, y cualificación de dichos expertos en función de su experiencia y los resultados de sus certificaciones previas).
  • Ley de segunda oportunidad para evitar que un fracaso empresarial retire del mundo laboral y empresarial a un emprendedor. La mayoría de los emprendedores de éxito se han arruinado alguna vez, si los castigamos, perderemos toda su experiencia acumulada.
  • Leyes de contratación pública que beneficien a las PYMES, en vez de marginarlas abiertamente cómo hasta ahora. Los pliegos de la mayoría de las licitaciones están redactados de tal manera que de facto excluyen a las PYMES.
  • Tributación especial para empresas intensivas en I+D+i. Las PYMES pagan tipos impositivos de sociedades efectivos mucho más altos que las multinacionales, ya que estas tienen multitud de recursos para desgravarse impuestos que sólo están a su alcance.
  • Facilitar la realización de patentes a las PYMES, permitiendo desgravarse su coste del impuesto de sociedades.

 

        4. GRANDES EMPRESAS Y MULTINACIONALES. 

Hace mucho tiempo que las grandes empresas dejaron de innovar. Descubrieron que era muy caro, y que comprar las innovaciones de pequeñas empresas es más barato, mucho más seguro, y además era más rápido. Hasta le han puesto un nombre molón a esto: open innovation.

Problemas. 

La verdad es que las grandes empresas, más que sufrir problemas, a menudo los crean. Las grandes empresas se deslocalizan con facilidad a países con mano de obra más barata, evaden impuestos legalmente gracias a su ingeniería financiera, copan toda la contratación pública impidiendo el crecimiento de empresas medianas y pequeñas, a menudo tienen prácticas abusivas en las subcontrataciones, etc. etc. Pero seamos justos, también sufren en silencio algunas dificultades.

Por ejemplo, es complejo atraer talento en entornos corporativos que por definición buscan no equivocarse más que acertar. También sufren que su principal cliente, las Administraciones Públicas, suelen ser pésimos pagadores, así cómo de cierta inseguridad jurídica en algunos entornos (recordemos el decretazo que acabó con las energías renovables en este país).

 

Soluciones. 

  • Dejad de comprar empresas para fagocitarlas, y en vez de eso una vez compradas dejadlas crecer a vuestra sombra, contando con la garantía y recursos de tener una gran empresa detrás. Se creará mucho más valor, más puestos de trabajo, más beneficios, y os beneficiaréis igual de sus descubrimientos a la par que retenéis el talento.
  • Invertid pequeñas cantidades en el desarrollo de productos y tecnologías en empresas que no son vuestras, a cambio de un derecho prioritario sobre la patente o la propiedad intelectual en caso de éxito a un precio pre-acordado o por un porcentaje. Externalizaréis gran parte de los riesgos con una inversión mucho menor, sin renunciar al beneficio.

Espero que estas líneas sirvan para que mis amigos me disculpen por haber abroncado un poco a su compañero. Y si de paso sirven para que las cabezas pensantes de otros partidos acerquen posturas a las suyas, habremos matado dos pájaros de un tiro. Con las cosas de comer no se juega, y España necesita un pacto de Estado en temas de innovación urgentemente.

Saludos y hasta pronto.

Pablo Caballero

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2 comentarios

  • Enhorabuena Pablo. Por desgracia va en el cargo de los políticos ignorar estas recomendaciones.
    Como muchas veces hemos hablado, en este país hay grandes políticos. Pero están fuera de la política, intentando crear prosperidad real.
    Eres un ejemplo de ello.

    Jesús Garrido

    • Juan Pablo Caballero Fernández

      Gracias, Jesús. Aprecio especialmente el comentario por venir de alguien tan emprendedor, trabajador y proactivo cómo tú. ¡Es un lujo tenerte cómo lector!
      Pablo

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